Lo que alguna vez pensé y callé...

jueves, 19 de agosto de 2010

Yo no quiero ser otra marioneta

¿Miedo a qué? se preguntó mientras tocaba la última nota de su guitarra, sus dedos continuaron deslizándose suavemente por las cuerdas. La música siempre fue su pasión pero no parecía un camino loable, no para sus padres. Así optó por una carrera tradicional en una renombrada Universidad de su región, la cual permitiría mantener y construir una “vida feliz” para ella, eso decía su padre mientras fanfarroneaba con el pecho inflado frente a sus amigos.

Qué sentido el de la vida, ¿no? Nos enseñan a ser libres, a soñar con creces, a ser temerarios y no dejarnos aplacar por nadie. ¿Con qué razón? A veces me siento como la chica de la guitarra, salvo que yo no sé tocar, más allá de eso… tengo miedo, pero ¿A qué?

Desde pequeños solemos escuchar a los mayores hablar sobre el éxito, nos enseñan a anhelarlo con demasía, con el tiempo el “éxito” parece ser nuestro motor de vida por el cual trabajamos incesantemente. Y ¡cha-chan! así caemos inmersos en el círculo vicioso del consumismo y el trabajo robotizado sin un fin real, más que la mera producción de dinero. ¿Por qué razón?: Porque no sabemos qué es el éxito…

¿Qué es el éxito? ¿Qué significa ser exitoso? ¿Amasar una gran fortuna para que podamos vivir al estilo rock star que siempre quisimos?, darnos los lujos que vemos en programas faranduleros a nivel nacional como internacional. ¿Qué es lo que realmente quieren nuestros padres al desearnos e inculcarnos éxito?

Convengamos en que la plata nos entrega un sinfín de comodidades y accesos, pero definitivamente no tiene que transformarse en nuestra prioridad, ni en nuestra razón de laborar, ni la responsable en que caigamos en una aburrida monotonía que a la larga lo único que hace es que todo pierda sentido para nosotros, nos aburramos de nuestras vidas, de nuestras parejas y terminemos finalmente frustrados.

¿Miedo a qué tengo? A convertirme en eso, en un ente que no tiene un sentido real y profundo de existencia, atrapado por la monotonía y el materialismo, que no accione por satisfacción personal sino por el “qué dirán”. Ante esto grito ¡PAUSA!, respiro, observo, me doy un tiempo a solas, me re-encanto conmigo misma, finalmente me conozco (proceso que la verdad me llevará toda mi vida, pero que sin duda vale la pena) y ahí discierno… ¿Qué es lo que quiero? : Ser feliz y no entrar en este sistema consumista, falso, algo histérico y estresado… y he descubierto que para eso no es necesario convertirme en un ermitaño que viva de sus cosechas y animales, pues al entregarle un sentido a mi vida, por el cual trabajar… por el cual vivir, estoy rompiendo definitivamente con este esquema.

Yo no quiero ser una marioneta más, la vida es muy corta para eso…

2 comentarios:

  1. Me encantó leerte. Precisa, directa y muy clara..
    Me pasan las mismas cosas que a ti, incluso hoy.
    Que lindo que tu camino este lleno de ganas de ser algo distinto al resto, sobresalir del sistema que nos intenta atrapar todos los días. Yo tambien lo intento, y aunque a veces el miedo nos detiene por algunos momentos, levantarse siempre ha sido una caracteristica hermosa en ti. Orgulloso de cada palabra que escribes..
    Siempre me sorprendes, eres muy grande.
    Mis cariños a la distancia, un beso y un abrazo.

    F.

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  2. Me encantó lo que escribiste, realmente me he sentado a pensar lo mismo muchas veces.
    Lamento que en mi formación no me hayan enseñado a pensar de una forma crítica o a ver las cosas mas sencillas, o a no tomar tan en cuenta lo que dicen los demás, a veces me siento agobiada de no lograr el “éxito” que a veces se me impone alcanzar y empiezo a cuestionarme de qué manera puedo lograr las cosas que esta sociedad demanda para ese “éxito”, lo que recae e una frustración y muchas veces no verle un sentido aparente a esta forma de vivir, pero luego me detengo y razono, que en las pequeñas cosas que a ti te satisfacen está el pequeño éxito. El disfrutar los rayos del sol, la familia, los amigos, compartir y agradecer (aún que a veces asumiré ser una mal agradecida). Cuando logras aclararte te das cuenta de tu pequeño éxito, (Aún que no me considere una persona totalmente exitosa).
    Sinceramente creo que tu éxito lo alcanzas cuando ya logras hacer todo de la forma que a ti se te plazca, sin importar lo que digan los demás, ni tener que demostrarle nada a nadie, sintiéndote plena y agradecida.
    Pero bueno cada uno tiene su forma de ver el éxito.
    Saludos amiga me encantó leerte! Muchos saludos!
    Rosita la del Jardín.

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